Mensaje del Rector

Estimados alumnos (as) y familias:

El presente año se nos presenta como un periodo cargado de grandes desafíos, es el momento en que comenzamos a transitar nuestro  décimo cuarto  año de vida. Este tiempo será entonces una instancia que se nutre de la experiencia de los primeros pasos; hemos visto en el año que pasó cómo han ido desarrollándose instancias, estilos y actividades que comienzan a manifestar las primeras señales de nuestra identidad como colegio católico.

En el inicio de este Año Escolar 2019, estarán volviendo a encontrarse con sus compañeros y compañeras del año anterior y, seguramente, habrá algunos alumnos nuevos. Llegan a este día, con energía renovada, después de sus vacaciones, les invito a que sea este el momento para formularse los propósitos que quieren alcanzar en el año, tanto personalmente como colectivamente, pues de este modo podrán ir haciendo la evaluación del avance y del trabajo que desplegado para lograr esas aspiraciones. Ustedes saben que es el trabajo que realizan el que explica sus resultados, que es el trabajo persistente y bien hecho el que permite que logren sus propósitos futuros.

En cuanto a sus compañeros y compañeras que recién se integran, denle una acogida fraterna, intégrenlos en sus proyectos, hagan que se sientan bien recibidos y respetados; con ellos y con todos quienes componen sus cursos, harán una ruta importante en la que debemos cuidar las relaciones para que nuestro tránsito y aprendizaje se lleve a cabo en un ambiente adecuado y lleno de energía positiva.

A nivel de familia, seguiremos profundizando el trabajo dirigido a lograr su involucramiento en la educación de los hijos e hijas, su incorporación activa a la Comunidad Educativa  y su apropiación más plena de un estilo de convivencia que se levanta sobre la base de los valores institucionales como: Solidaridad, Respeto, Responsabilidad, Tolerancia, Trabajo, Igualdad; estos son los elementos que deben nutrir la identidad de quienes aquí se forman y, en ellos, la familia no puede estar ausente.

En cuanto a los estudiantes, continuaremos en la perspectiva de apropiación y despliegue de actitudes y acciones que den cuenta de los valores ya referidos. Nos importa mucho que nuestros alumnos y alumnas aprendan lo máximo posible, pero, junto con ello, nos interesan que nuestros estudiantes se constituyan en personas que se integran, participan y tributan al mejoramiento de la sociedad en que viven y conviven.

En tal dirección se han tomado decisiones que apuntan a focalizar acciones en aquellas áreas donde se debe hacer mejoras, tanto en lo pedagógico como administrativo; consecuentemente, la invitación realizada en los párrafos anteriores la formulamos desde la evaluación realizada de nuestro quehacer y el compromiso con la mejora continua del mismo.

Finalmente, sólo me resta desear que este sea un Año Escolar que nos brinde satisfacciones, que nos permita seguir creciendo como Comunidad Educativa y que, fundamentalmente, redunde en más y mejores herramientas manejadas por nuestros estudiantes para caminar la senda que Cristo nos enseñó con sus palabras y ejemplo evangelizador en la formación de personas de bien.

¡Un fraternal saludo y bienvenidos al Año Escolar 2019!

 

Javier Aguayo Ballestero

Rector

Colegio San Agustín de Quirihue

JAVIER AGUAYO